
El diseño y la decoración son aspectos fundamentales para crear espacios que sean estéticamente agradables, funcionales y que reflejen la personalidad y el estilo de quienes los habitan. Es importante elegir una paleta de colores que sea coherente con el estilo general y que se adapte al propósito de la habitación. Los colores cálidos como el beige o el marrón pueden crear una sensación acogedora, mientras que los colores fríos como el azul o el gris pueden transmitir calma y serenidad.