Un grifo contra incendios, también conocido como boca de incendios, es un dispositivo de fontanería diseñado específicamente para suministrar grandes volúmenes de agua a los equipos de extinción de incendios durante una emergencia. Estos grifos están instalados en lugares estratégicos, como edificios, áreas industriales o zonas urbanas, para proporcionar acceso rápido al agua en caso de incendio.